Brackets a los 30’s

Desde pequeña siempre “sufrí” por las burlas de mis dientes, pues eran super chuecos.

Creo que eso contribuyo a que fuera mas introvertida de lo que debería ser, pues incluso mis hermanos se burlaban de eso, pero comprendo que eramos niños y todo era con inocencia.

Aunque dure mucho tiempo hasta arreglármelos, sinceramente no se y la verdad no recuerdo como es que logre sobrellevar todo eso. Pero después de todo lo que pase, puedo decir que he sacado algo bueno, soy mas fuerte. Es muy difícil que alguien pueda minimizarme o dañarme verbalmente porque después de todo siento que me quiero mas.

A pesar de que muchos podrían pensar que es algo sin importancia, para el que lo vive si que es importante.

Y pues, después de 31 años decidí colocarme los benditos brackets. Lo que me motivo a ello fue el amor (de aquel que me rompió el corazón y que lo cuento en el otro articulo), y como les digo que de lo malo siempre hay cosas buenas, pues esta es una de ellas. Les decía que el amor fue quien me impulso a arreglar mis dientes, pues pensé que con este chico iba a casarme y en la boda no quería lucir los diente horribles, no? y es así que me los coloque un 21 de abril del 2014, porque creía que me comprometería a fines de ese año.

Lamentablemente para mi, ese dia nunca llego, pero ya tenia los brackets encima y ni hablar, me los tenia que aguantar hasta que los dientes se me arreglaran.

Fue difícil usarlo, super incómodos, rutinas de limpieza, no podía comer ciertas cosas,etc, y durante mi embarazo tambien tuve que aguantarme de comer cosas que me gustaban, pero creo que valió la pena.

Aunque demoré más del tiempo que me habían indicado, pues muchas veces faltaba a las citas de revisión, por lo que el tiempo se dilató hasta los 3 años. En ese entonces mi Joaquim ya estaba conmigo e incluso ya había cumplido su primer año.

Después de quitármelos, Wow, que alivio. Al fin estaba libre de ellos, y con ellos deje una parte de mi pasado, pero con un gran alivio por ambas cosas.

No las extraño, absolutamente no, pero aun hasta hoy me cuesta sonreír mostrando los dientes. Pues estuve cubriendo mis dientes desde que recuerdo, es decir  30 años ocultándolos, es difícil acostumbrarse.

Pero de lo que he aprendido es que ahora que soy mamá, si fuera el caso que mi hijo también herede mis dientes chuecos, le voy a corregir desde pequeño pues así es más fácil, ya que los dientes aun están tiernos, y no como yo con dientes ya maduros y acostumbrados al desorden.

Nunca me tome una foto con mis brackets, pero tengo un lindo recuerdo de ellos en mi memoria, aunque tambien me recuerda otras cosas, pero asi es la vida. No todo es color de rosa. Lo importante es sacarle lo positivo a todo lo que nos sucede. Pues, “las cosas suceden por algo”

 

Curiosidades de los brackets:

  • Los brackets no son atraidos por el imán, está compuestos de nickel, titanio o cobre; esto fue desarrollado por la NASA pues se debían asegurar de que no fuera magnético.

  • Los brackets no activan las alarmas de los aeropuertos, así que cuando pases por los detectores de metal y éste suene, tranquilos, no es necesario sacarse los brackets, debe haber sonado por otra cosa.
  • Llevar brackets no te hace un pararrayo.
  • Los brackets hacen que tengan la boca mas sucia, pero por eso requiere mayor tiempo de higiene y mayor dedicación para ello.
  • Puedes comer de todo, menos chicles, cosas duras, sino tendrás que correr al odontólogo para que te coloque nuevamente un bracket despegado o el alambre salido
  • Al principio puede que bajes un poco de peso pues los dientes te van a doler ufff, pero a medida que se van acomodando el dolor va disminuyendo y podrás comer nuevamente como antes, y recuperar tu peso.

Y tu, has usado brackets? Después de los 30’s?

Cuéntame cómo te fue, me encantaría saber tu historia también.

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